1ALÉGRATE, oh estĂ©ril, la que no parĂa; levanta canciĂłn, y da voces de jĂşbilo, la que nunca estuvo de parto: porque más son los hijos de la dejada que los de la casada, ha dicho Jehová. 2Ensancha el sitio de tu cabaña, y las cortinas de tus tiendas sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y fortifica tus estacas. 3Porque á la mano derecha y á la mano izquierda has de crecer; y tu simiente heredará gentes, y habitarán las ciudades asoladas. 4No temas, que no serás avergonzada; y no te avergĂĽences, que no serás afrentada: antes, te olvidarás de la vergĂĽenza de tu mocedad, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. 5Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejĂ©rcitos es su nombre: y tu redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. 6Porque como á mujer dejada y triste de espĂritu te llamĂł Jehová, y como á mujer moza que es repudiada, dijo el Dios tuyo. 7Por un pequeño momento te dejĂ©; mas te recogerĂ© con grandes misericordias. 8Con un poco de ira escondĂ mi rostro de ti por un momento; mas con misericordia eterna tendrĂ© compasiĂłn de ti, dijo tu Redentor Jehová. 9Porque esto me será como las aguas de NoĂ©; que jurĂ© que nunca más las aguas de NoĂ© pasarĂan sobre la tierra; asĂ he jurado que no me enojarĂ© contra ti, ni te reñirĂ©. 10Porque los montes se moverán, y los collados temblarán; mas no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz vacilará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti. 11Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquĂ que yo cimentarĂ© tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundarĂ©. 12Tus ventanas pondrĂ© de piedras preciosas, tus puertas de piedras de carbunclo, y todo tu tĂ©rmino de piedras de buen gusto. 13Y todos tus hijos serán enseñados de Jehová; y multiplicará la paz de tus hijos. 14Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresiĂłn, porque no temerás; y de temor, porque no se acercará á ti. 15Si alguno conspirare contra ti, será sin mĂ: el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. 16He aquĂ que yo criĂ© al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he criado al destruidor para destruir. 17Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperará; y tĂş condenarás toda lengua que se levantare contra ti en juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, y su justicia de por mĂ, dijo Jehová.